Mostrando entradas con la etiqueta desarrollo personal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta desarrollo personal. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de noviembre de 2009

Ser consciente

Tener conciencia o ser consciente tiene que ver con la habilidad de darse cuenta de uno mismo. Darme cuenta de lo que me está pasando en todo momento y mi interacción con el exterior, desde tener presente lo que pienso hasta cómo afecta eso mi vida diaria y al mismo tiempo cómo afecto a los demás, esto es estar alerta o consciente.

Es fácil entender los niveles de conciencia si pensamos en el mundo exterior primero: ¿eres consciente de lo que te rodea? ¿Eres consciente de que tus pies están tocando el suelo? Quizá tus pies están reposando en algún barrote de la silla, o están en alto, sin embargo, te das cuenta. Estos son ejemplos fáciles para estar consciente. Ahora piensa en el dedo gordo de tu pie izquierdo. ¿Lo sientes? ¿Eres consciente? ¿No? Allí está, sin embargo normalmente no somos conscientes de ello a menos que nos duela. Ese, justamente es otro nivel de conciencia. Ahora piensa si puedes ser consciente de los latidos de tu corazón. ¿Ya vas necesitando más tiempo verdad? Para hacerlo, debemos quitar la atención del mundo externo y concentrarnos en nuestro mundo interno. Date cuenta cuanto tiempo te toma ser consciente y enfocarte sólo en eso. Tómate tu tiempo.

Nuestra capacidad de atención va de 7 a 9 elementos simultáneos. Mientras lees esto puedes estar consciente de la temperatura de la habitación donde estás, de tu postura, de los ruidos que te rodean, de lo que hay cerca de ti, los colores que están cerca de ti, de la hora del día, de la luz brillante u opaca, etc. Todos al mismo tiempo, pero sólo puedes estar enfocado en una sola cosa. En este momento, o estás enfocado y concentrado en este tema, o estás pensando en otra cosa. No puedes enfocarte en los dos. Cuando piensas en lo que debes hacer más tarde, pierdes el momento presente y el significado de lo que estás leyendo. Se pierden fracciones de información y por eso luego nos damos cuenta que nos faltó algún detalle porque no pusimos atención al cien por cien, fue por la falta de concentración. Nuestro consciente está oscilando entre una cosa y otra todo el tiempo. Hay muchas distracciones en el mundo hoy en día. Y hemos adquirido el hábito, en este mundo tan saturado de actividades, de querer estar en dos o más planos de conciencia para tener resultados más rápidos. Aprovechar el tiempo y hacer varias cosas tal vez te haga sentir bien, sin embargo, seguramente algo sale mal. Si quieres cocinar, hablar por teléfono y pintarte las uñas, está bien, sin embargo, una de esas actividades saldrá bien y las otras dos dejarán de tener la atención del cien por cien.

Ser consciente de quien eres y cómo eres es algo que pocos hacen. Estamos más orientados a darnos cuenta de quién es y cómo es el vecino, el primo, mi pareja, etc. Y muchas veces te das cuenta de sus defectos o tal vez de lo que tienen que tú no tienes. Pasamos juicio rápidamente y criticamos sin tregua. Pero cuando alguien osa criticarte o hacer algún comentario, brincas y te sorprendes. No lo puedes creer, porque no eres consciente de ti mismo.

La conciencia activa te llevará a darte cuenta cómo afectas al otro con tus pensamientos, tus palabras y tus acciones. Cada cosa que haces incide en alguien y ese alguien se queda impactado positiva o negativamente. Ser consciente es estar de tu lado observando tus acciones y resultados.

Ser consciente de mi habilidad para ser consciente lleva tiempo y valor. Cada momento puedo observar mi consciente encendido o apagado, o, funcionando en automático (porque así me conviene). Si pudiera sentir mis emociones día con día y cómo me afectan, darme cuenta de mis respuestas ante eventos inesperados, cómo influyo en otros por mis palabras o acciones, me ayudaría a conocerme y verme desde el exterior.

Auto observarme de manera consciente y objetiva para verificar, corregir y moderar mis formas antiguas y convertirlas en nuevas, eso es ser consciente de uno mismo y te llevará a dejar el ego a un lado y a ser mejor persona día con día, sin gran esfuerzo.

miércoles, 5 de agosto de 2009

La sabiduría para acoger los pensamientos

El pensamiento es algo inherente al ser humano. Es una capacidad exclusiva de él. El problema reside en qué tan conscientes estamos de ello.
La capacidad del pensamiento es algo que debemos acrecentar, desarrollar y disciplinar. Cada vez que un pensamiento nuevo, o idea entre a nuestra mente, démosle la bienvenida. Ya que esta es la manera en la que el mundo exterior se manifiesta en nosotros, después de ser filtrado por nuestra corteza cerebral. ¿Cuántas veces nos hemos arrepentido por no acoger una idea con seriedad, o por una oportunidad que se nos haya ido? ¿Cuántas lamentaciones nos hemos hecho? El tren pasa una sola vez y de ti depende si te subes o lo dejas pasar, o piensas que en la “próxima lo tomas”, siendo que a veces ya no hay una “próxima vez”.
Todo lo anterior es por no estar acostumbrados a reflexionar en lo que pensamos como nos lo propone Programación Neurolingüística. Nuestra capacidad de pensamiento es infinita y de nosotros solamente, depende el ejercitar esta capacidad hasta donde queramos.
Los que más cosas han logrado en esta vida son las personas que más han desarrollado su pensamiento. Y lo curioso es que nosotros ante estas personas nos sentimos chiquitos, desiguales, nos convertimos en pasivos, nos sentimos hormigas, diciéndonos “es que él es un sabio”, “yo jamás podría lograr algo así”, “él sí es digno de admiración”, “no sé cómo le hace”, “él tiene una inteligencia privilegiada”. ¿Por qué razón podemos apreciar a los demás y sus capacidades y no nos podemos convencer de que si nos lo proponemos podemos hacer cosas extraordinarias (más allá de lo ordinario)? ¿Por qué no podemos tener confianza en nosotros mismos? Simplemente porque estamos acostumbrados a mirar hacia fuera de nosotros anhelando lo que vemos y sin hacer ningún esfuerzo por obtenerlo, con una resignación malentendida. El secreto está en ver hacia nuestro interior donde se encuentran todas nuestras capacidades para poder hacer lo que queramos. Y desgraciadamente la mayoría de las personas padecen de flojera mental.
En un mundo en constante movimiento, tener ideas o pensamientos fijos no nos lleva a ninguna parte. Tendremos una vida “X” con pocos logros y satisfacciones. Esperando en vano que el mundo nos “dé” algo.
El pensamiento es la energía que nos mueve en la vida. Del tipo de pensamientos que tengamos dependerá el tipo de vida que tengamos. Las personas que mantienen pensamientos fijos y rechazan ideas nuevas, no podrán ser muy felices en sus vidas, pues estarán atadas a ellos, no podrán fluir por la vida libremente. Serán presos de sus propios pensamientos.
Aristóteles decía: “Una mente educada es capaz de entretener un pensamiento sin aceptarlo.” Esto significa no rechazar ni enjuiciar un pensamiento o idea sin antes analizarlo detenidamente.
En base a lo que Programación Neurolngüística nos dice y de lo antes dicho, sobre el arte del pensar, he aquí una metáfora que nos puede ilustrar cómo desarrollar este arte. Acordémonos que dentro de Programación Neurolingüística los símbolos y las metáforas se utilizan constantemente, ya que son excelentes para poder mostrar ampliamente el significado de algo y poder entenderlo mejor.
Así que partiendo de esto, nosotros somos “anfitriones de ideas”.
¿Y qué es lo que hace un anfitrión?

* Un buen anfitrión, le abre la puerta a su invitado, pero antes de eso,
* Se prepara para poder recibirlo de la mejor manera, dándole la bienvenida.
* Si nuestra casa está desordenada, hacemos limpieza antes de que lleguen nuestros invitados.
Cuando llega una nueva idea, de la misma manera hay que hacer “limpieza” de pensamientos viejos y tener un orden mental para crear un ambiente acogedor. Esto quiere decir que cuando el invitado llega a nuestra casa no lo hacemos esperar afuera. Le invitamos a pasar, a sentarse, a que se sienta cómodo. Somos hospitalarios y amables. La misma actitud debemos de tener frente a una idea o pensamiento nuevo que llega. Si al contrario, lo recibimos con miedo, incredulidad, escepticismo, o indiferencia, no lograremos que permanezca por mucho tiempo, no lo podremos conocer y menos analizarlo. Siempre debemos estar dispuestos a recibir cualquier idea que se nos proponga o que venga a nuestra mente sin rechazarla o prejuiciarla. Debemos darnos la oportunidad de conocerla. Nuestra mente es un ordenador maravilloso que puede procesar cualquier información si le damos la oportunidad de hacerlo.
* Un buen anfitrión presenta a su invitado con otras personas.
Esto quiere decir que cuando organizamos una reunión en cuanto van llegando los invitados, los vamos presentando con todos los demás asistentes para que se vayan integrando a la fiesta. Las nuevas ideas también deben de ser relacionadas con otras con las que puedan tener algo en común, así que debemos de hacer una relación de ideas donde la nueva pueda integrarse con las que ya existen para establecer conexiones. Hay que darle una oportunidad. Esto es con el fin de crear opciones nuevas a nuestros objetivos de vida y que puedan surgir cosas importantes con la unión de todas ellas.
* Un buen anfitrión se asegura de que su invitado se sienta cómodo.
Esto quiere decir que a nuestros invitados les procuramos el mejor sofá, la mejor vajilla, las mejores copas, la mejor comida y bebida, etc. para que estén a gusto, así que a una nueva idea que llega, hay que darle el tiempo necesario para que repose en nuestra mente y si es preciso que desarrolle información adicional para después poder pulirla. Eso quiere decir que el pensamiento es, un proceso que necesita su tiempo para madurar, antes de decidir qué hacer con él.
* Un buen anfitrión sabe escuchar a su invitado y le muestra interés.
A un invitado lo sabemos escuchar con atención, le hacemos preguntas con interés para conocerle mejor y buscamos cosas en común. Esto quiere decir que algo similar debemos de hacer cuando surge una nueva idea, hay que saberla escuchar detenidamente, para profundizar en ella, mostrando curiosidad para saber más. Un buen cuestionamiento (el metamodelo) a base de preguntas inteligentes nos ayudará a conocerla mejor y darnos cuenta de todo lo que podamos tener en común y así darle su importancia.
* Un buen anfitrión le concede a su invitado libertad para poder moverse en el evento.
Así que después de presentarlo con los otros que están presentes, un buen anfitrión no trata de controlar la dinámica de intercambio entre ellos. Habrá invitados que se queden pegados a nosotros y quienes circularán solos buscando gente afín. En una fiesta pueden darse innumerables dinámicas, sobre las cuales no tenemos control. Solo podemos crear las condiciones para que las personas la pasen lo mejor posible, como hacer las presentaciones, agregar comentarios, ser amables, etc. pero debemos dejar que ellas se desenvuelvan libremente. Con los pensamientos o ideas, después de saber un poco más sobre ellas, podemos orientarlas en cierta dirección, dejándoles que circulen libremente y establezcan conexiones espontáneas. Esto quiere decir que no nos aferremos a algo que no tengamos perfectamente analizado, ya que el mismo pensamiento nos guiará sin necesidad de forzarlo.
Un buen anfitrión concede una segunda oportunidad cuando el invitado no le resulta del todo agradable, no lo echa de su casa, sino que por el contrario trata de ser amable y pasarla de la mejor manera posible.
El buen anfitrión trata de buscar algo positivo en su invitado que lo lleve a cambiar de opinión para poder apreciarlo mejor. Así con las nuevas ideas debemos de hacer lo mismo, aunque de entrada no nos agraden, debemos hacer un esfuerzo para buscarles “su lado bueno” y nunca descartarlas de inicio o crear juicios sin fundamentos.
Ser buenos anfitriones en nuestro hogar es una señal de respeto, educación, cordialidad y espíritu amistoso. Ser buenos “anfitriones de ideas” es indicativo de una mente abierta, creativa y orientada al aprendizaje. Es la mejor receta para poder descartar los pensamientos que nos hacen daño (no ecológicos) y desarrollar todos esos que nos nutren.
Para crecer en nuestro propio desarrollo debemos aprender a entretener un pensamiento nuevo, tal y como entretenemos a nuestros invitados. Esto puede ser muy gratificante, porque si las ideas se sienten bien en nuestra mente, no querrán irse, invitarán a otras nuevas, generarán muchas relaciones, y como resultado, nuestra creatividad estará de fiesta.
En otras palabras, vuélvete un adicto del buen pensar, esto hará que tu vida sea más plena, llena de opciones y de energía para caminar siempre hacia delante. Sé flexible con tu pensamiento y da gracias por este don.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Inteligencia emocional

Hasta hace poco al hablar de inteligencia solamente se contemplaba el CI o coeficiente intelectual detectado por los test, pero Peter Salovey, John Mayer, y posteriormente Daniel Coleman, en su best-seller mundial “Inteligencia Emocional” cuestionaron ese único tipo de inteligencia (CI) y aportaron el concepto de coeficiente emocional (CE).

Ambos conceptos no son contrapuestos, sino diferentes. Se miden diferentes aspectos de la inteligencia. La inteligencia emocional es una combinación del intelecto con las emociones.

Salovey, que utilizó por primera vez el término, define y organiza la inteligencia emocional en cinco competencias principales:

1. Conocer las propias emociones.
2. Capacidad de controlar las emociones.
3. Saber motivarse a uno mismo.
4. El conocimiento de las emociones ajenas.
5. El control de las relaciones.
1. Conocimiento de nuestras emociones.

Las personas que son conscientes de sus emociones suelen dirigir mejor sus vidas, mientras que si no nos damos cuenta de que nos está pasando y somos incapaces de percibir nuestros verdaderos sentimientos quedamos atrapados y dominados por ellos.

Podemos aprender a darnos cuenta de nuestras propias emociones, mejor si conseguimos hacerlo en el momento en que se están experimentando, y de esta forma, poco a poco, nos conoceremos mejor a nosotros mismos.

Esta habilidad de toma de conciencia de nuestras emociones, o conocimiento de uno mismo, es la fundamental para luego poder desarrollar las otras, por ejemplo para poder controlar nuestras emociones debemos conocerlas, para motivarnos también es conveniente conocernos.

Para ayudarnos a conocernos a nosotros mismos observaremos nuestros estados de ánimo y los pensamientos que tenemos acerca de estos estados de ánimo. Para ello podemos utilizar el cuestionario autoaplicado.

2. Controlar nuestras emociones.

El conocimiento de uno mismo es una habilidad básica que nos permite controlar nuestros sentimientos y adecuarlos al momento. Podemos potenciar nuestra capacidad para tranquilizarse a uno mismo, para desembarazarse de los estados de ánimo negativos como por ejemplo de la ansiedad, de la tristeza, de la irritabilidad exagerada, etc.

Es muy distinto controlar las emociones que reprimirlas. El objetivo consiste en albergar la emoción apropiada a las circunstancias.

El enfado
Pongamos un ejemplo del enfado: Imaginemos que estamos en el metro y un sujeto nos empuja y nos pisa, y no nos pide disculpas por ello. Nuestro pensamiento reflejo podría ser: “maldito mal nacido…”, pero depende de que ese pensamiento de rabia inicial vaya seguido de otros pensamientos de irritación y venganza que provoquen reacciones físicas como apretar las manos, tensión de los músculos del rostro, aceleración de los latidos del corazón, nos sentimos a punto de explotar y proyectar toda nuestra rabia sobre el sujeto que nos pisó.

Como hemos dicho anteriormente, no se trata de un grado de enfado proporcionado, ya que si lo vemos desde otro punto de vista más empático, no sabemos qué circunstancias deben concurrir en ese momento para que el sujeto tuviera ese comportamiento, ya que podría tener un problema personal grave que le mantiene absorto, o cualquier otra circunstancia que desconocemos. Visto desde esta otra perspectiva cambiaría un poco nuestra forma de enfado. Evitaríamos, al menos, los pensamientos obsesivos que son como una espiral que va aumentando la ira.

Esta dinámica del pensamiento se pone en funcionamiento cuando alguien se irrita. La escalada del enfado entre las personas se produce por un incremento en las provocaciones, y cada una de ellas suscita una reacción de excitación mucho más intensa que la del comienzo. En este momento, tanto una como la otra persona se cierra a todo razonamiento, los pensamientos giran entorno a la venganza y la represalia por las ofensas recibidas.

¿Qué podemos hacer contra el enfado?
La mejor forma de quitarle fuerza al enfado es prestar atención y darnos cuenta de los pensamientos que desencadenan la primera descarga de enojo. Entonces, es conveniente pararnos (si hace falta nos ponemos a contar hasta 10) y utilizar nuestra inteligencia para poder comprender la situación, viéndola concierta distancia.

Un ejemplo de afrontamiento de enfado podría ser el caso habitual de un niño que coge una rabieta, su madre siente que no puede con él, se irrita y lo trata con enfado, lo que provoca en el niño es un incremento de la rabia, tirando y rompiendo algo para conseguir que le escuche su madre.

Afrontamiento: La madre ha de intentar comprender la situación: quizás ella está cansada y realmente le molesta su hijo, quizás la madre acostumbra a darle todo a su hijo para que no le moleste, quizás el niño reclama su atención por falta de horas de estar con ella…. etc. Mientras más intente “quitárselo de encima”, aunque sea complaciéndole, más veces cogerá rabietas hasta llegar a dominar él la situación.

Una vez la madre comprende la situación le será más fácil tratar a su hijo con cariño y comprensión, pero sobre todo con rectitud. Por ejemplo, según la edad del niño, manifestarle: eso que me pides no te conviene y no te lo daré cariño. ¿Quieres comer esto…? O bien, tienes sueño, nos vamos…, etc. La madre verá qué necesita el pequeño. En definitiva, se trata de educar, y la madre tiene la responsabilidad de estar en la posición contenedora.

3. Motivarse a uno mismo

La capacidad de demorar las gratificaciones y sofocar la impulsividad redunda en la tenacidad para conseguir resultados en cualquier área de la vida.

4. Conocimiento de las emociones de los otros.

La empatía constituye la habilidad social fundamental. Se trata de ponerse en el lugar del otro, sintonizar con los sentimientos y necesidades del otro.
5. El control de las relaciones.

Es la habilidad de relacionarse adecuadamente con las emociones de los otros. En definitiva, las cualidades que parecen tener mayor importancia para el éxito son:

La expresión y comprensión de los sentimientos tanto los propios como los ajenos.
La empatía.
Controlar nuestro carácter.
Ser tenaz.
La cordialidad, amabilidad y respeto.
Saber resolver los problemas interpersonales.

miércoles, 8 de abril de 2009

El centauro

Había una vez un centauro que, como todos los centauros, era mitad hombre y mitad caballo.
Una tarde, mientras paseaba por el prado, sintió hambre.
«¿Qué comeré? -pensó-. ¿Una hamburguesa o un fardo de alfalfa? ¿Un fardo de alfalfa o una hamburguesa?»
Y, como no pudo decidirse, se quedó sin comer.
Llegó la noche, y el centauro quiso dormir.
«¿Dónde dormiré? -pensó-. ¿En el establo o en un hotel? ¿En un hotel o en el establo?»
Y, como no pudo decidirse, se quedó sin dormir.
Sin comer y sin dormir, el centauro enfermó.
«¿A quién llamaré? -pensó-. ¿A un médico o a un veterinario? ¿A un veterinario o a un médico?»
Enfermo y sin poder decidir a quién llamar, el centauro murió.
La gente del pueblo se acercó al cadáver y sintió pena.
-Hay que enterrarlo -dijeron-. Pero, ¿dónde? ¿En el cementerio del pueblo o en el campo? ¿En el campo o en el cementerio?
Y, como no pudieron decidirse, llamaron a la autora del libro que, como no podía decidir por ellos, resucitó al centauro.
Y, colorín, colorado, este cuento nunca se ha sabido que haya terminado.

martes, 7 de abril de 2009

Protégete de personas tóxicas y desgastantes

Los seres humanos somos individuales, esto quiere decir que cada persona tiene su propio mapa personal y único. Por mapa en Programación Neurolingüística (PNL), nos referimos al bagaje que cada quien trae consigo mismo. Por lo tanto, cada persona puede actuar y reaccionar de diferente manera ante un estímulo dado.
Las palabras como ya lo hemos dicho en PNL, tienen mucha influencia, tanto en nosotros mismos como en los demás. Nuestras palabras pueden motivar o pueden herir profundamente al otro. Hay personas que han tenido una vida tan llena de amor, equilibrio, y cosas positivas que así funcionan por la vida y dan mucho a los que las rodean. Sin embargo, hay otras, que traen un saco lleno de decepciones, problemas y actitudes negativas que van regando esto en su camino con quienquiera que estén. Éste es el tema que quiero abordar en esta ocasión. Quiero hablar de las personas negativas, que son irrefrenables e incorregibles, porque creen en su interior que ellas están bien, pensando y obrando como lo hacen.
Les llamaremos a esta clase de personas, personas “tóxicas”. Este tipo de personas se encuentra en cualquier lugar. Puede ser tu jefe, tu amigo, hermano, o incluso tu pareja. Reconoces a una persona tóxica, porque es la que en forma continua habla de temas negativos, en vez de halagarte por algo, encuentra el punto negro, no acepta a la primera una opinión o sugerencia, son hirientes, agresivos, inflexibles y se exaltan fácilmente si se les contradice. Ellos tienen la razón siempre.
Este tipo de personas afectan de diferente manera a cada quien. Si después de estar con alguien te sientes: que pierdes energía, cansado, malhumorado por haber estado con ella, ignorado porque sólo habla de sí misma, aliviado cuando se va, que tensas tus facciones cuando está presente. Puedes incluso llegar a sentirte mal, muy mal, y al dejar a esta persona te llevas de regalo un dolor de cabeza o estómago quiere decir que estás con una persona tóxica.
Estas personas están reflejando lo que traen en su interior: mucha negatividad, resentimiento, envidia, celos, crítica, frustración, baja autoestima, necesidad de ser reconocidos, aprobados y ser importantes. Y lo que consiguen es justamente lo opuesto con su actitud hiriente y ruda hacia los demás. La gente tiende a alejarse de ellos y ser cautelosos e incluso sentir miedo porque la relación se torna difícil.
También hay personas tóxicas que muestran pasividad y se hacen pasar por mosquitas muertas, son los llorones, necesitan de tu ayuda constantemente, los de la vela perpetua, los solitarios, critican incansablemente a los demás, son metiches, y despiden con su actitud, lástima. Estas personas son desgastantes, porque te chupan la energía, tu tiempo, tu motivación y entusiasmo, que a ellos les falta. Ellos están vacíos y buscan llenar este hueco con tu amistad, relación, o compañía. Este tipo de personas te cansan, te aburren, limitan la conversación y tienes que darles ánimo constantemente (pierdes tu energía) porque ellos la despilfarran con sus pensamientos derrotistas que no llevan a ningún lado.
Una vez que hayas detectado, a personas como estas en tu vida, hay varios consejos de PNL que puedes hacer para no alterarte. El primer consejo obviamente es alejarte de las personas que hayas identificado como tóxicas o como desgastantes. Muchas veces no es posible hacerlo, ya que están dentro de nuestro círculo social, de trabajo o incluso, familia. Convivimos en ocasiones con estas personas y no las podemos dejar de ver.
Segundo consejo, es tomar una respiración o varias antes de estar con esta persona. Toma aire, para cargarte de energía y pensamientos positivos y así podrás pensar mejor. Más oxígeno te calmará y estarás en control de tus reacciones. Toma en cuenta que esta persona trae un bagaje diferente al tuyo y actúa con lo que tiene. No es personal, lo hace con todo el mundo, no sólo contigo.
Tercero te aconsejo que elabores una protección para ti. Protege tu plexo solar. Esto lo haces, cerrando tus ojos, respira profundo y deja que tu mente fabrique una protección para tu parte emocional. Tu mente manifestará alguna forma con un tamaño, color y textura. Deja que surja, ésta será tu protección. Puede ser un vidrio, una puerta, un escudo, etc. Lo que haya surgido de tu mente está bien. Esta es tu protección para tu plexo solar para que no te afecte lo que ésta persona pueda decir o hacer. Ten presente tu protección cuando estés con este tipo de personas.
Y el cuarto consejo es cambio de tema. Sí, cambio de tema. Esto en PNL se le llama “estado separador”. Si la conversación está tomando un camino peligroso de reto, alteración y en contra de los demás y está creando tensión en el ambiente, lo que conviene es hacer “un estado separador” y esto es cambiar el tema sutilmente. Si se está hablando de política y la persona se está exaltando, pues cambia el tema a algo totalmente diferente como por ejemplo las vacaciones de primavera. De esta manera se apagan inmediatamente las emociones alteradas y al pensar en las vacaciones de primavera, surgen otras emociones más favorables. Si es necesario cambiar el tema varias veces, hacerlo con sutileza para no caer en el juego de una confrontación innecesaria.
Creo que al leer esto te habrá llegado a la mente alguna o algunas personas de tu entorno que son tóxicas o desgastantes. Es bueno identificarlas y prevenir cualquier choque con ellas con los consejos de arriba. Sin embargo, más importante es ver si nosotros mismos no somos, al menos en ocasiones, personas tóxicas o desgastantes, que estamos afectando a los demás. Es fácil ver la conducta desagradable del vecino, y después de hacerlo, piensa en tu propia conducta cuando alguien no está de acuerdo contigo y analiza qué bagaje traes. Te pido que seas honesto contigo mismo y que reflexiones un poco para que a tiempo puedas corregir tus actitudes, en caso que te identifiques con alguna de las personas negativas que mencionamos.

domingo, 5 de abril de 2009

El mapa mental y la realidad

En Programación Neurolingüística se le llama “mapa” a la percepción individual y mental que tiene una persona del mundo. Este mapa mental se conforma a través de los filtros personales por los cuales cada uno va asimilando el mundo y la realidad. Me refiero a la educación, la cultura, las creencias, en fin, todas las experiencias y manera de observar que desarrolla una persona, así como de las percepciones y sentimientos de sus propias vivencias a través de sus propios filtros de la realidad. El mapa mental está determinado por la estructura genética y la historia personal. De ahí que es imposible que dos personas tengan exactamente la misma percepción ante un mismo hecho.
Muchas veces nos desesperamos, juzgamos, criticamos a los demás ya que “no entienden”, “no se dan cuenta”, “no les importa”, “no se preocupan”, “no se conducen como deberían”, “exageran las cosas”, “no les llama la atención”, “se desviven por tonterías”, “no es posible que hagan eso”, etc. Si nos damos cuenta, todas estas frases están basadas en juicios que elaboramos acerca de la conducta de los demás, en base a “mí mapa”, a lo que yo pienso, a lo que yo creo, y no me doy cuenta de que el otro actúa en base a lo que él piensa y a lo que él cree, que es totalmente diferente, es decir, respecto a “su mapa”.
Ninguna persona, inclusive mis hermanos, hijos, o padres van a ver y sentir lo mismo que yo, pues sus filtros del mundo son diferentes ante un mismo hecho. Todas las mentes piensan según su propio mapa y no del mapa del que tengo junto. Ante una misma realidad hay diferentes percepciones. Para demostrar esto les ofrezco un ejemplo muy sencillo. Si en un grupo yo propongo que todos piensen en un perro, uno pensará en un pastor alemán, otro quizá en un cocker, otro en un labrador, otro en un dálmata, otro en un salchicha, otro en un doberman, otro en un perro callejero, etc. ¿Por qué no pensaron en el mismo perro todos? Porque el que surgió en su mente, es con el que tienen o tuvieron una experiencia, es decir, es el que está en su mapa mental, en su vivencia. Simplemente en una familia, la opinión que los hijos tienen de un acontecimiento familiar, de su padre o de su madre o de tal hermano es diferente, pues el modo de vivirlo, sentirlo y relacionarse con él en ese momento varía de una persona a otra.
Por eso Programación Neurolingüística nos dice que “El Mapa no es el Territorio”, esto es, que el Territorio es la realidad escueta y completa, y el mapa es el modo personal de captarla. En el ejemplo del elefante se puede entender esto. Si en medio de un salón ponen un elefante, y para las personas sentadas alrededor es la primera vez que ven ese animal, las que están al frente dirán que un elefante es un animal alto con dos ojos, dos orejas enormes, una trompa, dos colmillos y dos patas. La personas que lo ven lateralmente no estarán de acuerdo, Ellas sostendrán que un elefante es un animal largo y grande, con una trompa, dos patas, pero que solo tiene una oreja, un ojo, un colmillo y una colita peluda atrás. Las personas que lo tiene por atrás, alegarán que un elefante es una cosa con dos ancas enormes, una colita peluda y dos patas, pero que ni es largo, ni tiene ojos, ni colmillos, ni orejas y mucho menos una trompa. Y si cada uno sostiene su punto de vista, nunca se podrán poner de acuerdo sobre lo que realmente es un elefante.
Éste es un ejemplo sencillo de cómo nosotros y la humanidad vamos por el mundo pensando que mi verdad es la absoluta, y no aceptamos la parte de la realidad del otro que nos falta. Esto nos lleva a divorcios, injusticias, egoísmos y hasta declaraciones de guerra. ¿Cómo hacer que el mundo árabe y el occidental lleguen a una sana convivencia, si no están dispuestos a ver el mapa del otro? ¿Cómo entender a un homicida, o a un ladrón, y en nuestra vida diaria al mentiroso, al egoísta, al chismoso, al perfeccionista, al metiche, al agresivo, al majadero, etc.?
Programación Neurongüística nos dice que cada quien actúa según su mapa mental, por lo tanto todas estas conductas son efecto de algo que las dispara. Son conductas aprendidas, creencias instaladas, modos y estilos de vida vivenciados diferente, y siempre hay una razón interna para proceder, pensar, y sentir ante la realidad que no va a ser igual que a nadie.
Así que el mundo interno es la obra de su autor y cada “universo” es único y personal, o sea, cada persona tiene su propio e individual mapa mental del mundo y hay una indiscutible diferencia entre la realidad y la experiencia que el organismo tiene de ella. Los seres humanos construimos nuestros modelos mentales del mundo, el mapa con el cual vamos a transitar por él a través de programas neuro-lingüísticos. Lo único que nos conforma son nuestras vivencias. PNL nos dice que ningún mapa individual del mundo es más real o verdadero que otro. Y el objeto de PNL es el de permitir a cada persona adquirir un modelo del mundo que le sirva para obtener lo que es importante en su vida. Un modelo ecológico . Cuantas más rutas u opciones ofrezca nuestro mapa, más oportunidades tendremos de conseguir nuestros objetivos y esto sólo se logrará a través del arte del cuestionamiento interno y la aceptación de los demás.
Así que antes de enjuiciar, enojarnos, deprimirnos ante la conducta ajena, pensemos que el otro tiene un mapa diferente al mío y según éste, él actúa. Vayamos dándole la vuelta al elefante para ampliar nuestro mapa del mundo, para ampliar nuestra mente, ya que la mejor manera de aprender es a través del conocimiento del otro y esto sólo se logra con una buena comunicación. Yo estoy bien, pero el otro también. Cada uno responde a su propio mapa mental. Yo me enriquezco y amplío mi mapa a través del otro. Voy a averiguar y aprender de las diferencias, así crearemos más opciones y aprenderemos a respetar a los demás.
Así, cada uno de nosotros va construyendo, más o menos conscientemente, su propio mapa de la realidad y a éste acudimos cuando el entorno en el que nos movemos demanda una acción o algún tipo de respuesta de nuestra parte. Pero un mapa no es la realidad, como un retrato no es la persona que representa en sí, es solo una imagen de ella.
Los mapas se pueden completar con nuevos datos, se pueden corregir generando opciones nuevas, se pueden abrir a nuevas posibilidades más enriquecedoras de interpretar e interactuar con el mundo real. Esto terminará con el estrés, los corajes, los enojos, etc. y redundará en una mejor salud ya que aprenderemos a ser flexibles y a no crear falsas expectativas.

La vergüenza y cómo manejarla con PNL

La mayoría de nosotros poseemos alguna experiencia de vergüenza en nuestro pasado que no nos agrada compartirla con los demás. La vergüenza ha sido descrita como "la emoción secreta" o la "emoción escondida".

Cuando la gente siente vergüenza, generalmente también se siente avergonzada de sentir vergüenza, de modo que no está dispuesta a hablar al respecto, y esto recae directamente en su auto-estima.

La vergüenza es una respuesta a violar las normas de otra persona. Cuando la sentimos, generalmente tememos al rechazo o al abandono debido a la trasgresión de normas externas o imaginarias. Por ejemplo: "meter la pata" al decir algo que está fuera de lugar y no perdonarse por ello.

La vergüenza es el origen de muchas dificultades personales, especialmente la conducta "co-dependiente" que se observa en las familias de alcohólicos o drogadictos. Normalmente, estas situaciones se esconden, volviéndose la persona cómplice de esta situación, en lugar de afrontarla.

La vergüenza nos alerta que hemos ofendido a otras personas "sin querer", y que si queremos seguir siendo amigos de ellas, tal vez tengamos que cambiar nuestra conducta, ya que sus normas son más importantes que las mías, y así nos sentimos como personas indignas o incapaces. O hay algo en mi vida o en mi familia que se debe ocultar pues considero, aunque no sea mi culpa, que si las personas lo llegan a saber me van a rechazar, pues yo no valgo por lo que soy, sino por lo que el otro piensa de mi. Este problema surge de creer saber lo que el otro piensa sobre nosotros y que muchas veces o la mayoría es falso. Todo se gesta en nuestros pensamientos de inseguridad acerca de nuestro proceder y de nuestra persona con un diálogo interno que constantemente nos está devaluando.

Las experiencias de vergüenza, se forman en nuestra mente normalmente viendo a las otras personas imponentes, crecidas de tamaño que nos observan fijamente con desaprobación o con lástima, y así creamos imágenes oscuras y sin movimiento acerca de hechos que sucedieron o que están por suceder. Por otro lado nos vemos grotescamente feos, pequeños, deformes, mal vestidos o indefensos, ante ellas, esto quiere decir: todos nuestros defectos están expuestos ante los demás, por lo tanto, una recodificación de nuestros pensamientos junto con el manejo de diálogo interno puede ser de mucha utilidad, para poder pensar con claridad y sin prejuicios. 

La vergüenza se acaba cuando:

- Estás seguro de tus propias normas.

- Cuando reconoces las normas de los demás y sabes que tienes normas distintas bajo las cuales quieres vivir0

- No te preocupan las normas de los demás en un plan ecológico.

- Cuando reconocemos limitaciones en nosotros mismos y en los demás.

- Respetando el mapa de los demás y el nuestro.

- Teniendo conciencia si hacemos daño realmente y disculparnos o reparar el daño con responsabilidad, ya que "nadie en este mundo cumple todas sus normas todo el tiempo".

- Saber que cuando nos hemos equivocado, esto nos dará la oportunidad de aprender y corregir.

La vergüenza se genera cuando alguien nos envía reiteradamente el mensaje de "eres malo", "eres tonto", "no puedes", sin decirnos exactamente qué es lo que no le gustó y generalmente sin darnos una idea clara de qué podríamos hacer en lugar de ello, o cómo hacerlo. Todos estos mensajes que aceptamos son dados por alguna "autoridad" como los padres, maestros, jefes, sacerdotes, etc. Hay que concientizar que todos hacemos lo mejor que podemos, y que cuando sabemos más, hacemos mejor.

Alguien que siente vergüenza, lo hace porque fue un aprendiz capaz y rápido en un ambiente donde se enseñaba la vergüenza, se devaluaba a la persona o se carecía de incentivos y motivaciones. Ahora esa misma capacidad de aprender rápidamente, es útil para aprender a tener un sentido de sí mismo diferente, subiendo así su auto-estima.

En la vergüenza severa es como si la persona tuviera sólo una norma para sí misma: "Yo debería agradar a los demás".

Para transformar la vergüenza, es esencial reconocer la diferencia entre las normas de alguna otra persona y las nuestras, y ser muy cuidadosos para decidir sobre normas útiles para nosotros mismos. Al hacer esto, estamos construyendo un sentido de sí mismo, o lo que a menudo se llama auto-estima o integridad. Así empezamos a existir como individuos. Antes, somos una imagen espejo de otras personas y dependientes de ellas para nuestro sentido de identidad.

El proceso de resolución de la vergüenza con PNL

1.- Identifica lo que piensas cuando te sientes avergonzado.

¿Cuándo sientes vergüenza?
¿De qué sientes vergüenza?
¿Cómo es esa imagen?
¿Qué sonidos hay, y cómo son?
¿Cómo es esa sensación?
¿En qué parte de tu cuerpo la sientes?

2.- Cerrando tus ojos: piensa en una ocasión en que violaste una norma pero no te sentiste avergonzado.

Una situación en que la encaraste de una manera que consideras adecuada. Esta se llamará tu experiencia de "Recurso".

3.- Fíjate en las diferencias de "codificación" entre tu experiencia de vergüenza y la de "recursos".

- Observa muy bien con los ojos cerrados, las distintas ubicaciones espaciales (el lugar espacial en donde piensas en ellas en relación a tu cabeza, puede ser al frente, a un lado, arriba, abajo, etc. y las diferentes distancias que hay entre ti y cada una de las situaciones.

- Fíjate de que tamaño estás tú, si es que te puedes ver en la escena, en referencia a las otras personas, o si no te puedes ver, observa el tamaño de los otros en cada situación.

- Fíjate si cada experiencia es una película o una imagen fija; si está a colores o en blanco y negro, si es nítida u opaca.

- Escucha si hay algún sonido en alguna de ellas, y cómo es ese sonido.

4.- Transforma la experiencia de "vergüenza" en la de "recurso", cambiando la codificación de la primera por la codificación de la segunda.

- Al cambiar la ubicación y la distancia de "Vergüenza" a la ubicación y distancia de "Recurso", a menudo otras diferencias de codificación cambiarán espontáneamente.

- Es importante lograr que todas las personas involucradas, incluyéndote, sean del mismo tamaño.

- Si es conveniente para ti, puedes crear un escudo transparente alrededor tuyo, de modo que puedas responder a los demás, pero teniendo, al mismo tiempo, una sensación de estar protegido.

5.- Comprueba sensaciones positivas respirando profundamente.

¿Tienes ahora las mismas sensaciones positivas en ambas experiencias?

¿En qué parte de tu cuerpo las sientes?

6.- Evalúa normas.

¿Qué norma violé en la experiencia donde solía tener vergüenza?

¿Esta es una norma que deseo tener para mí, o solo es la norma de otra persona?

Si no quiero esta norma, ¿cuál es la que quiero para mí?

7.- Ajustando a futuro.

Dada la norma que los demás tienen y la norma que deseas para ti, decide cómo quieres actuar y luego imagínate actuando de acuerdo a tus normas en situaciones futuras donde podría surgir una diferencia.

sábado, 4 de abril de 2009

Eleva tu autoestima hoy

¿Cuántas veces te has dicho “Yo no puedo hacer eso”?, sin siquiera haber intentado. Y efectivamente NO lo puedes hacer. ¿Cuántas veces has tenido miedo al fracaso, a lo que todavía no sucede y sufres por ese miedo? ¿Cuántas veces habiendo logrado todo lo que quieres y siendo “feliz”, empiezas a pensar que “no puede ser todo tan perfecto” y que algo malo tiene que suceder? Todo lo anterior tiene que ver con la autoestima. Ésta como su nombre lo dice, quiere decir la estima en que te tienes, o el amor que te tienes a ti mismo, la manera en cómo te aprecias. Esto es el resultado de la seguridad y éxito que manejes en tu vida.

Son demasiadas las personas, por desgracia, que sin importar su nivel de educación, sexo, edad, posición económica, etc. padecen de miedo al fracaso, y aunque algunas tienen éxito, el miedo a perder sus logros es mayor a la satisfacción que tienen. Muchas veces las personas ponen en duda sus capacidades y se sienten inseguras, son demasiado autocríticas y nunca están satisfechas, o terminan por no obtener sus objetivos debido a esta inseguridad acompañada del miedo.

Normalmente una persona con baja autoestima es una persona pasiva, ya que se siente víctima de todo y de todos, es una persona conformista que no arriesga y se dice que “más vale malo por conocido que bueno por conocer”. Es una persona que rechaza cualquier reconocimiento que se le haga, pues “no es para tanto”. Siempre se está minimizando, y por lo tanto no se compromete. Probablemente durante su infancia fue constantemente comparada con alguien, “te deberías parecer a...” , “deberías ser como….”. Son las personas que han absorbido los mensajes negativos que se le han mandado tales como “¿no te da vergüenza?” “eres un inútil, un vago, un bueno para nada, etc.”

También existe la baja autoestima agresiva. Esta corresponde al egocéntrico, al posesivo, al mentiroso, al burlón, al majadero, al que no respeta, al que no coopera, al prepotente, al irresponsable, etc. Ésta es la persona a la que se le ha dicho primero tú, luego tú y siempre tú, “no te juntes con esos niños que no son igual a ti”, “no prestes tus juguetes porque te los van a romper”. Todos estos mensajes van haciendo que la persona se vuelque en sí misma y no sea capaz de relacionarse con el mundo.

El secreto para tener una buena autoestima es la Humildad entendida como el conocer mis límites y mis capacidades. Es tener aceptación, respeto y amor por mi mismo y también por los demás. Es saber que cualquier empresa que inicie tiene un riesgo, el cual, si conozco realmente mis capacidades y mis límites puedo o no emprender. Es tener objetivos bien definidos y saber que lo que yo quiero y lo que yo soy, depende básicamente de mí y de nadie más. Es saber manejar el reconocimiento y la responsabilidad de una manera asertiva y congruente. Es saber que el único verbo que siempre va a funcionarme es el verbo “querer”. El verbo poder está sujeto al verbo “querer”. En otras palabras, “qué tanto puedo, depende de qué tanto quiero” lograr algo. Por ejemplo: el bajar de peso para unas personas es más fácil que para otras debido a su fuerza de voluntad, es decir, al grado de querer realmente lograr su objetivo. Recordemos que Programación Neurolingüística postula que somos un sistema que trabaja unido, es decir mente y cuerpo trabajan juntos.

“La gente que se siente bien consigo misma produce resultados positivos”.

Hay que entender que la autoestima es un estado mental. Es la manera en que piensas de ti mismo. Es confianza, valoración y respeto por uno mismo. Está constituida por sentimientos positivos que reflejan una actitud positiva en que realmente crees que puedes lograrlo, actitud contraria a la pesimista y pasiva en la que piensas que no vale la pena el intento pues el fracaso es inminente.

La clave para alcanzar una autoestima elevada es la disposición para asumir la responsabilidad de tus sentimientos y de tus pensamientos. Aquí es donde PNL entra en acción. Llegamos a la vida adulta con una serie de vivencias, que en ocasiones no podemos manejar y caemos en actitudes de culpa, enojo, depresión, miedo, etc. La Programación Neurolingüística nos ayuda a retomar todas esas capacidades que creíamos haber perdido en el camino y nos enseña a poder manejar nuestras emociones de una manera asertiva y sana para nosotros y para los demás.

El ingrediente principal de una baja autoestima es el miedo, ya que éste paraliza cualquier intento de movimiento. Es la expectación del mal. Por lo tanto, el ingrediente principal de una alta autoestima es la seguridad, ya que ésta siempre nos lanzará hacia delante. Es la expectación del bien.

Te propongo un ejercicio para elevar tu autoestima:

  1. Piensa en un momento en el que hayas estado perfectamente seguro de ti mismo, y que esta seguridad te haya permitido salir adelante. Puede ser en cualquier etapa de tu vida pasada.
  2. Cierra tus ojos y viaja a ese lugar. Revívelo completamente. Ve en qué lugar te encuentras y cómo es. Escucha los sonidos y/o voces que hay ahí, respira profundamente y déjate sentir esta seguridad que te saca adelante en este momento específico. Toca la parte de tu cuerpo donde sientes con más fuerza esta seguridad y vuelve a respirar profundamente. Ponle un color, el primero que se te venga a la mente a esta sensación de seguridad y nuevamente respira profundamente dejándote bañar por este color. Goza por unos instantes de esta sensación observando y sintiendo su color y manteniendo tus manos en el lugar dónde se encuentra.
  3. Ahora abre tus ojos y date cuenta que esta seguridad es parte tuya, que ya la conocías y que has empleado en otras ocasiones.
  4. Ahora cada vez que necesites seguridad, puedes acceder a ella con solo cerrar tus ojos, tocando la parte de tu cuerpo donde se encuentra integrada, visualizando y sintiendo el color que tiene, al mismo tiempo que respiras profundamente.
Si crees necesario, puedes hacer este ejercicio, con diferentes situaciones específicas, donde tú hayas manejado la seguridad, procurando tocar ese sentimiento en el mismo lugar y con el mismo color, para que se vaya formando una programación efectiva de seguridad que elevará tu autoestima.


Termino con estos dos pensamientos:


“Nadie puede hacerte sentir inferior sin tu consentimiento.”

“No hay límites para lo que puedes hacer, pero necesitas empezar.”

viernes, 3 de abril de 2009

La intención positiva

Existe un presupuesto en Programación Neurolingüística (PNL) que dice: “Toda conducta tiene una intención positiva.” Los presupuestos dentro de PNL se refieren a una serie de afirmaciones que se dan por supuestas, fueron elaboradas por los fundadores de la PNL.

Entonces, “Toda conducta tiene una intención positiva” se refiere a que no importa cual sea la conducta, detrás de ella hay una intención positiva para el que la lleva a cabo. Cada persona realiza siempre la mejor conducta posible en función a los datos de los que dispone dentro de su individualidad, sus creencias, valores, principios, hábitos, experiencias, educación, etc.

Hay conductas que claramente podemos entender la intención positiva. Un hombre que sale a trabajar diario 8 horas, seguramente tendrá la intención de mantener a su familia, comprar una casa, coche, etc. Hacer ejercicio diario es una conducta “positiva” y puede haber distintas intenciones positivas detrás como bajar de peso, verse mejor, fortalecer la fibra muscular, estimular el corazón, o simplemente por una mejor salud. Es fácil comprender la intención positiva con conductas “positivas”. Sin embargo también hay conductas “negativas” que también tienen una intención positiva detrás.

Veamos algunos ejemplos. Seguramente muchos de mis lectores habrán cometido el acto de copiar en un examen en la escuela. Ya sabemos que copiar está mal, sin embargo, en ese momento fue nuestra mejor opción para lograr nuestra intención positiva de pasar el examen y evitar un castigo.

Una persona mayor que sufría de migrañas y que acudió a terapia, descubrió que de niño lograba muchas cosas con sus migrañas como juguetes, dulces y atención. Había una intención positiva detrás de la migraña. Sin embargo como adulto de 40 años ya no era operante la migraña porque necesitaba trabajar y seguir con su vida con o sin migraña. Ahora la sufría. Este es un ejemplo de cómo puede permanecer una conducta y la intención positiva inicial deja de serlo. Al darse cuenta de esto en la terapia, fue relativamente fácil erradicar la migraña de la vida de esta persona.

Veamos otras conductas. La obesidad, en algunos casos, es un mecanismo de defensa y protección, sobre todo en mujeres. Al verse gordas y no atractivas, alejan a los hombres y logran su intención positiva de no involucrarse, pues son inseguras y no desean una relación.

No salir de la casa por miedo, durante una larga temporada, puede parecer obsesivo o incluso tonto para algunas personas, sin embargo, la intención positiva detrás es protegerse del mundo externo que la amenaza en forma real o imaginaria. Por lo tanto la conducta absurda, para algunos, es valiosa para esa persona.

Es difícil creer que conductas como tomar droga, robar, matar, golpear puedan tener una intención positiva y la tienen si lo pensamos con detenimiento. La persona que toma droga la toma porque algo bueno le reporta a ella misma. En ningún momento estamos diciendo que estas conductas “negativas” estén bien o que sean admisibles. Es importante recordar que no son “ecológicas” ni para el actor ni para su ambiente. Existe la intención positiva por supuesto, porque así actuamos por la vida. Buscamos nuestro placer, bienestar y protección, pero si al hacerlo afectamos nuestro entorno negativamente, eso ya no es ecológico dentro de la PNL ni en ninguna sociedad.

Incluso el suicidio tiene su intención positiva. La persona que decide suicidarse es porque ya intentó con otras opciones dentro de sus propios recursos de no suicidarse. Las alternativas se le terminaron. Cuando no hay otra salida dentro de su propia estructura, cuando se acaban los recursos propios, las personas recurren a la única salida que ven y esa puede ser su propia muerte. Antes de revelar un secreto militar, prefieren suicidarse....antes de verse en la cárcel por fraudes cometidos, prefieren terminar con su vida, eso es más llevadero para ellos que sufrir una tortura o verse sometidos.

Por lo tanto vemos que la intención positiva tiene como objetivo algún beneficio para sí mismo. En muchas ocasiones podemos no entender las conductas de otras personas y es fácil calificarlas y juzgarlas sin el conocimiento de qué hay detrás de esa conducta. Cuando alguien ejerce una conducta “negativa” desde nuestro punto de vista quiere decir que esa persona está librando una lucha interna por encontrar alguna forma de sentirse bien o de protegerse.

La PNL ofrece por un lado respetar la intención positiva que siempre es valiosa y ayudar al paciente a cambiar la conducta. Ayudar al paciente a buscar otra conducta que le provea de la misma intención positiva para que el cambio sea más fácil y más útil. Querer cambiar la conducta sin respetar la intención positiva sólo crea resistencia y será inútil intentar cualquier modificación.

Es importante también decir que las enfermedades tienen su intención positiva. Debemos tomar en cuenta que esta intención positiva en muchas ocasiones es inconsciente, no nos damos cuenta cual es o si acaso tenemos una. Como la persona con su migraña que mencionamos anteriormente. No era consciente del uso que le dio a la migraña y por eso continuó con ella hasta la etapa adulta. Al darse cuenta que ya no le servía, pudo liberarse de ese dolor.

La PNL es tomar conciencia. Es darse cuenta qué está sucediendo en nuestro interior, cuáles son los caminos de nuestros pensamientos que forman nuestras conductas y emociones y tratar de entender que la conducta del vecino tiene también una intención positiva detrás.

martes, 31 de marzo de 2009

Busquemos una mente clara, ayuda a vivir

“Busquemos la serenidad para aceptar las cosas que no podemos cambiar, el valor para cambiar las que si podemos y la sabiduría par establecer esta diferencia”

Este párrafo nos expresa equilibrio mental, para ello es necesario una mente clara que sea capaz de razonar, sin apegarse a las emociones y observando con claridad.
La primera parte nos habla de “serenidad para aceptar”. La aceptación es una de las cosas que mas nos cuesta asumir en la vida, son muchas las circunstancias que van a ocurrirnos en la vida, en las cuales aparecerán nuevos factores que nuestra mente no nos permitirá aceptar, enfermedades, muertes, perdidas económicas, de trabajo, de bienes, de relaciones....
Situaciones que vendrán con una carga añadida de dolor, consiguiendo que nos bloqueemos y perdamos la capacidad de pensar con claridad. En estas situaciones lo único que queremos es que esta condición, esta nueva circunstancia que a aparecido en nuestra vida desaparezca, sea como sea, dejando las cosas como antes.
Nuestros pensamientos se vuelven rígidos, no permitiendo la posibilidad de que esta situación exista como es, luchando contra una realidad que no podemos cambiar, chocandonos una y otra vez con un muro.
Esta falta de aceptación, esta resistencia a la verdad, nos gasta la energía y nos agota a todos los niveles (físico, mental y emocional), creando sufrimiento y dolor, anulando la capacidad de avanzar, de desprendernos del problema, pues nuestra lucha esta mal dirigida en una dirección donde no podremos solucionar nada.
Mi padre me decía cuando lo pasaba mal con juguete que deseba y no tenía: "debes acostumbrarte a jugar y disfrutar de lo que tienes, y no con lo que no tienes".
Lo mismo nos pasa a nosotros, debemos aprender a sacar partido a lo que tenemos, aceptando lo que hay y utilizando los recursos de los que disponemos, pues si queremos utilizar lo que no tenemos trabajaremos con humo y nunca podremos solucionar nada, ademas de padecer continuamente.
La segunda parte busca el “valor para cambiar”. El valor es importante pues nos adentramos en un camino que desconocemos, en el que no sabemos que va a pasar.
La mente es la primera barrera que tenemos que atravesar, pues a través de auto-engaños nos limita y convence de nuestra falta de capacidades o de que no servirá para nada ... impidiendo que dirijamos de forma correcta nuestros pasos.
Si tenemos un pensamiento claro, asentado en la verdad (si se puede cambiar y es necesario hacerlo) nos dará una fuerza y un empuje muy importantes para atravesar todos los posibles obstáculos que se nos pongan delante.
En este punto tenemos que tener claro que cuando dirigimos un camino de cambio todos los posibles fallos o errores, lo que hacen es acercarnos a nuestra meta, pues nos están enseñando.
Es imposible aprender sin errar, es mas, a través de los errores es como se aprende.
La tercera parte se refiere a la “sabiduría” para dirigir, sabiendo cuando tenemos que actuar y no, cuando hay que aceptar sin resignación, con paciencia sabiendo esperar el momento, cuando hay que hablar y cuando callar...
Este tipo de sabiduría se consigue poco a poco, día a día, enriqueciendo nuestra vida a través de las experiencias, consiguiendo una mente clara con la que saber pensar, con la que saber estar.
Una de las cosas que mas nos cuesta aceptar en nuestra vida es la de nuestros limites, siempre queriendo dar mas de lo que podemos y tenemos, esto al estar basado en mentiras acaba aportandonos frustraciones y dengaños.
Es muy importante buscar el conocimiento sobre nuestras autenticas capacidades y limitaciones, aceptandolas y comprendiendolas. Desde aqui, desde el conocimiento de la verdad y de lo que podemos dar, es desde donde cada uno puede empezar a trabajar, evolucionando, avanzando, sabiendo que no somos perfectos y que cada dia tendre un nivel diferente, pues no todos los dias estoy al cien por cien.
Un ejemplo muy común sobre esto seria una enfermedad. A lo largo de la vida pueden aparecer enfermedades con gravedad, que de repente desestabilizan nuestra vida, cambiándolo todo y no dejando que llevemos la misma manera de vivir. La primera reacción es negar que eso este ahí, no aceptándolo, el pensamiento que predomina es “no quiero, no quiero, no quiero, no, no, no...”
Si la persona se queda en esta fase, queriendo vivir y hacer las cosas de antes no avanzara, creando mas sufrimiento en su vida y haciendo mas grave la enfermedad y el problema, través de la negatividad y pesimismo. Esto no es luchar contra la enfermedad, pues para luchar contra ella tienes que dirigir los pasos de forma adecuada, haciendo lo necesario para resolver la situación, pero sobre todo asumiendo los cambios, viviendo con ellos y aprendiendo a sacar partido a lo que tienes en tu nueva situación y disfrutando de la vida.
De esta manera quizás lo que parecía un problema te haga despertar, enriqueciendo tu vida y sintiendo el autentico valor que tiene, pues en muchos casos, queremos volver a situaciones que aun teniéndolo todo, no llegábamos a disfrutar de nada.
Este ejemplo también se pude referir a otro tipo de perdidas: fallecimientos, económicas, objetos, relaciones...